Silverce aterriza en Slush con su proyecto de impacto social
Una semana en Slush: reflexiones de dos fundadoras que creen en un futuro donde compartir hogar es compartir vida
Por Sonia Paz y Cristina Castillo, Cofundadoras de Silverce
Qué semana tan intensa y transformadora hemos vivido en Slush Helsinki.
Participar en uno de los encuentros tecnológicos más influyentes del mundo nos ha recordado por qué decidimos emprender: para dejar una huella que mejore de verdad la vida de las personas mayores de 50 años. Una etapa de la vida donde la soledad, la inseguridad habitacional y la falta de alternativas flexibles se combinan, a veces, silenciosamente.
En Silverce creemos que las ciudades deben evolucionar hacia modelos de convivencia más humanos. Y que, para muchas personas, compartir hogar no es solo compartir un espacio: es compartir compañía, apoyo, seguridad y posibilidades.
Más que conferencias: personas que inspiran
Slush impresiona por sus escenarios inmensos y su ritmo frenético, pero lo que realmente nos marca son las personas que hay detrás de las ideas.
Conocimos a otras mujeres fundadoras que están liderando proyectos con propósito y valentía. Entre ellas, el equipo islandés que desarrolla Heima, una herramienta digital que ayuda a las familias a colaborar mejor en las tareas y rutinas del hogar. Un ejemplo precioso de cómo la tecnología puede resolver necesidades tan reales como cotidianas.
También conectamos con una fundadora italiana que trabaja en soluciones de alta tecnología para la detección temprana del cáncer, demostrando que la innovación puede salvar vidas cuando se alinea con un propósito claro.
Diferentes países, diferentes problemas…
Pero un mismo motor común: crear tecnología que genere impacto humano y positivo.
Cuando el impacto es el punto de partida
A lo largo de la semana tuvimos la oportunidad de hablar con inversores centrados en desafíos profundamente humanos: la soledad creciente, la dificultad de acceder a una vivienda adecuada, el envejecimiento demográfico, la necesidad de modelos de convivencia más accesibles y la urgencia de repensar cómo queremos vivir los próximos 30 años.
Esas conversaciones reforzaron una verdad que guía nuestro trabajo:
💡 La tecnología escala mejor cuando nace del impacto y del propósito.
Y aquí recordamos una idea poderosa del pensador Peter Denning:
“La innovación no es tener nuevas ideas, es una nueva práctica adoptada por una comunidad.”

Silverce no solo innova al proponer el homesharing en personas mayores de 50; lo transforma en una práctica accesible, segura y deseable para una comunidad que realmente la necesita.
Por qué los hogares compartidos importan más que nunca
Europa está envejeciendo rápidamente. La soledad aumenta, la vivienda se encarece y las ciudades se hacen más impersonales. En este contexto, el homesharing no es una moda: es una solución estructural a un reto social y económico.
Un hogar compartido puede significar:
- una vivienda digna y asequible,
- seguridad emocional y compañía,
- rutinas que se hacen más fáciles,
- un propósito renovado,
- una red cotidiana de apoyo,
- y la sensación, tan humana, de pertenecer a algo.
Nuestro trabajo, como cofundadoras, consiste en hacer posible que esta alternativa sea accesible, segura y escalable.
Que miles de personas mayores de 50 descubran una manera distinta, y mejor, de vivir.
Volvemos con más claridad y más propósito
Slush ha sido una dosis de inspiración y una confirmación a la vez.
Nos volvemos a casa agradecidas, emocionadas y profundamente orgullosas de lo que estamos construyendo en Silverce.
Sabemos que transformar la manera en que vivimos no sucede de la noche a la mañana, pero también sabemos que ya hemos empezado:
Estamos creando un nuevo camino para las personas mayores de 50, para que vivan con más independencia, conexión y bienestar.
Este viaje acaba de comenzar, pero el propósito ya está definido.
Y avanzamos con más fuerza que nunca.
